jueves, 30 de noviembre de 2017

Bolingo, bolingo...

1. Se ha consumado el hecho con los parabienes del Consejo de Gobierno. Y el rector ha devenido en todo un artista (seguro que de chico decía: mamá, quiero ser una rockstar). Lo que hace pocas fechas era visto como un asesinato en toda regla de Ingeniería Civil, ha quedado como un suicidio voluntario muy bien vestido. Un crack nuestro  rector magnífico. En el camino, algunos de los que inicialmente no veían mal la propuesta rectoral, ahora consideran que ha habido una escandalosa bajada de pantalones por parte de la Junta de Escuela, que ha actuado sin transparencia y sin dar información al resto de la Escuela. Otros, inicialmente en contra, ahora lo ven como la única solución factible. Al final, a río revuelto ganancia del rector.

2. Se aproxima el ecuador del mandato cisneriano y los arrabales upemeros son ya un hervidero de rumores. Tiempo navideño, propicio para hacer cambios en el equipo rectoral, algunos reajustes para encarar la segunda parte del partido con vistas a asegurar la reelección. Viejos rockeros pueden retirarse de esa primera línea, quedando las tropas desorientadas y buscando cobijo desesperadamente, dicen que hasta nuestra Julia Roberts upemera ha pegado la espantá. Salvo que a nuestro rector le entre a última hora el síndrome de Zidane, todo va bien, su alma de killer hará lo que tiene que hacer, ejecutará su hoja de ruta y amanecerá el nuevo año con los cambios pertinentes en el equipo. Amén.